El poker online ya es legal en Ontario

Soplan vientos de cambio para el poker online en Canadá ya que Ontario, la provincia más grande de dicho país, anunció que desde el 4 de abril sus casi 16 millones de habitantes podrán competir de manera legal en las mesas digitales.

Ontario

El 26 de julio de 1974, en Toronto, Ontario, Canadá, nació la leyenda Daniel Negreanu.

Eso sí, al igual que sucede en algunos países europeos y su vecino Estados Unidos , los grinders sólo podrán competir en un ambiente cerrado dentro de sus fronteras.

Las empresas que quieran entrar con sus servicios pokeriles tendrán que postular a una licencia de iGaming la cual regulará los requisitos para poder ejercer en este mercado que si lo ponemos en perspectiva regional, es mucho más grande que el estadounidense.

Los recreativos en Ontario probablemente no notarán una gran diferencia, excepto por una caída en los garantizados de los torneos. Mientras que en los cash games pueden incluso encontrar que los juegos se vuelven un poco más suaves ya que en los sitios internacionales a menudo están llenos de jugadores de lugares como Europa del Este, donde el ingreso medio es más bajo. Es probable que la ausencia de esos jugadores incline esos juegos hacia una combinación más informal.

La situación será más grave para cualquiera en Ontario que trabaje al 100% como grinder. Los mid stakes o high stakes verán una reducción dramática en la cantidad de mesas disponibles. Los profesionales de torneos también tendrán menos eventos para elegir y menos posibilidades de obtener grandes premios.

Un lado positivo para Ontario es que, si otras provincias deciden seguir su ejemplo, no debería haber barreras para establecer acuerdos de tráfico compartido. En Estados Unidos, la interferencia federal ha sido un problema en ese sentido. Por el contrario, ya existe un precedente para el poker interprovincial legal en Canadá. OK Poker de LotoQuébec y PlayNow Poker de BCLC ya tienen una red establecida, que conecta a jugadores en Quebec, Columbia Británica y Manitoba.

Author: Paula Dunn